De vuelta con las extraescolares

En la vorágine del inicio de curso, los padres empezamos a plantearnos de nuevo o por primera vez, qué actividades extraescolares harán nuestros hijos por las tardes.

Y siempre empezamos por la misma cuestión, qué es lo mejor para el niño. ¿Es mejor que elija yo lo que debe hacer o dejarnos guiar por su elección?

No es fácil ya que los psicólogos siempre recomendamos que nos guiemos por los gustos de nuestros hijos, pero hagamos la elección con buen criterio.

Puntos a tener en cuenta antes de decidir:

  • Edad del niño
  • Necesidades de los niños y disponibilidad de tiempo
  • Compatibilidad horaria

Parece sencillo, pero no lo es. Pues una cosa es lo que al niño le gustaría (sus aficiones, sus aptitudes, etc.) y otra es la cara fea con la que hay que lidiar: los horarios. No siempre es fácil cuadrar los horarios de las actividades de los niños con la disponibilidad real de tiempo de los padres. Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre las extraescolares, dejando de lado el mito de que los padres apuntan a sus hijos a estas para “desprenderse” o despreocuparse de ellos por un rato. Nada más lejos de la realidad. Pues el hecho de que tu hija realice una u otra actividad requiere de un padre o madre entregado a esos menesteres, como podemos ver en este artículo del Diario Sur.

Esta decisión se complica en las familias con más de un hijo en edad escolar, pues si tienen edades y gustos diferentes, que es lo más normal, cuadrar el horario ya es más complicado.

 

Siendo realista, siempre podemos acudir a consejos de profesionales para decidir qué actividades son las más adecuadas para nuestros niños  y una vez solventado el tema del dichoso horario, deberíamos plantearnos la siguiente reflexión: ¿Tienen los niños tiempo de jugar? Es importante pensar en la infancia y adolescencia como un tiempo único donde los niños deben ser niños y desarrollarse como tales: jugando. Aprendiendo también, pero a través del juego y del tiempo libre, de estar con otros niños y haciendo cosas por ellos mismos.

Le suelo recomendar a los padres en este punto, que una vez tomada la decisión de en qué invertir el tiempo de los pequeños, dejen hueco a la semana para ir al parque, para estar con otros niños, para acompañar a los padres a hacer la compra, etc. Pues de esas cosas sencillas también se extrae aprendizaje.